Puedes descubrir más de una persona en una hora de juego, que en un año de conversación.

 

¿Alguna vez te has topado con personas que en papel son completamente adecuadas para un puesto de trabajo, pero en persona, nadie quiere realmente trabajar con ellos? Aprende a realizar una buena selección de candidatos al reconocer y desarrollar en todo tu personal estas 3 soft skills o habilidades blandas que en muchas ocasiones resultan ser mucho más importantes que el contenido en el CV.

 

Recuerda que el descubrimiento consiste en mirar lo mismo que todos los demás y pensar en algo diferente.

 

Autoestima

 

No es tarea sencilla poder detectar a los colaboradores que cuentan con buena autoestima, sin embargo es una habilidad blanda fundamental el tener la capacidad de conocer las propias fortalezas y aceptar las propias debilidades. Si en tu empresa cuentas con algún trabajador que necesita desarrollar más esta habilidad, realiza una de las siguientes actividades para darles seguridad en si mismos y fortalecer el autoestima:

 

  • Pídele que realice cada día una lista de 5 logros personales de los cuales se sientan orgullosos
  • Otorga reconocimientos a tus colaboradores
  • Demuéstrales que son evidentes sus cambios de animo y felicítalos

 

Adaptabilidad

 

La adaptabilidad resulta ser una de las habilidades más valoradas para el departamento de Recursos Humanos, ya que constituye la capacidad del individuo para adaptarse fácilmente a un entorno o situaciones nuevas, contribuyendo así a un mejor ambiente laboral. Un ejemplo claro de quien posee esta soft skill es el cambio que sufrió el mundo laboral gracias a la pandemia; ya que todos nos vimos envueltos en un cambio radical en nuestra forma de realizar las actividades laborales.

 

Potencia  esta habilidad blanda en tus empleados al aplicar simples técnicas como cambiar la rutina laboral, iniciar nuevas actividades o simplemente modificar la distribución interna de la oficina, dedica tiempo a escuchar sus opiniones o consejos y cuestiónalos haciéndolos reflexionar un poco pidiendo al menos 5 razones para justificar una reacción distinta a la suya, generando así una mentalidad más abierta dentro de tu empresa.

 

 

Gestión de emociones

 

No importa si hablamos de felicidad, enojo, estrés, ansiedad o cualquier otra emoción, en todo momento, es imprescindible que un colaborador sepa expresar sus emociones en el momento adecuado. Si encuentras algún trabajador que necesita apoyo en esta área, dedícales un tiempo a pedirles que realicen técnicas de respiración para serenarse y recuperar el control, aconséjales en probar la meditación y realicen un brainstorming para identificar áreas donde deben mejorar y aprender a controlar sus emociones.

 

 

Fuente: | CentralTest |